Septiembre suele ser el mes en el que el resto del año empieza a tomar forma. Los presupuestos empiezan a concretarse, las agendas de otoño se van llenando y los planes para el nuevo año no se quedan muy atrás.
Por eso, ahora es un buen momento para echar un vistazo a tu programa de ultrasonidos y pensar en lo que puedes poner al día mientras aún te queda tiempo de sobra para hacerlo. Quizá tengas algún instrumento que necesite calibrarse, equipos antiguos que llevas tiempo queriendo sustituir o cambiar, o rutas de inspección que convenga revisar de nuevo.
Si le dedicas un poco de atención ahora, los próximos meses te resultarán más fáciles y estarás en mejor situación cuando llegue el momento de cambiar de año.
¿Tienes un instrumento viejo? Dale otra oportunidad
Empecemos por el equipo que ya tienes.
Si tienes un Ultraprobe antiguo que casi no usas, o si te has estado planteando cambiarlo por un modelo más nuevo, ahora es el momento perfecto para dar el paso.
Por tiempo limitado, puedes entregar a cambio determinados instrumentos antiguos y destinar su valor a la compra de nuevos equipos de UE. ¿Lo mejor de todo? No hace falta que el instrumento que traigas a cambio sea de UE Systems.
Si ahora mismo estás usando una herramienta de la competencia que cumpla los requisitos, también puedes cambiarla por esta.
Tanto si se trata de un Ultraprobe antiguo como de una herramienta de otro fabricante, tienes hasta el 31 de diciembre de 2026 para cambiarlo y obtener un crédito para comprar nuevos equipos de UE.
Tu coche usado te lo podemos descontar de la compra de uno nuevo:
- Ultraprobe 15 000
- Ultraprobe 10.000
- Ultraprobe 9000
- Ultraprobe 401: soporte para grasa
Si ya te has planteado cambiarlo por uno mejor, echa un vistazo a lo que tienes antes de plantearte comprar uno nuevo. Ese instrumento que tienes en la estantería, o incluso la herramienta de la competencia que usas ahora mismo, podría ayudarte a dar el paso.
DESCUBRE CUÁNTO VALE TU EQUIPO
No te olvides de la calibración
Mientras haces inventario de tu equipo, también es un buen momento para comprobar cuándo se calibró por última vez tu Ultraprobe.
Te recomendamos que kalibres tu Ultraprobe una vez al año para asegurarte de que sigue funcionando como se espera y, lo que es más importante, de que puedas confiar en los datos que recopilas. Lo último que quieres es tomar una decisión de mantenimiento basada en información inexacta o poco fiable, sobre todo cuando esa información te ayuda a determinar si un activo necesita atención.
La calibración también es importante cuando analizas la evolución de los equipos a lo largo del tiempo. Cuando ves un cambio en las lecturas, quieres tener la seguridad de que ese cambio se debe al propio equipo, y no al instrumento que usas para inspeccionarlo.
Si se acerca la fecha de tu calibración, programarla ahora te quitará una preocupación de encima a medida que tu agenda se vaya llenando. Y ya que estás, échale un vistazo rápido a las pilas, los auriculares, los sensores, los cargadores y el resto de accesorios que usas habitualmente sobre el terreno. Detectar un problema ahora es mucho más cómodo que descubrirlo justo cuando te estás preparando para empezar una inspección.
ASEGÚRATE DE QUE TU ULTRAPROBE FUNCIONE COMO DEBE
Echa otro vistazo a tus rutas de inspección
Entre enero y septiembre pueden pasar muchas cosas en tu planta. Se instalan nuevos equipos, cambian las exigencias de producción, se presta más atención a los activos problemáticos y, a veces, simplemente se pasa por alto algo que debería haber entrado en la ruta de inspección.
Eso no significa que tengas que desmontarlo todo y empezar de cero. Echa otro vistazo a tus rutas y asegúrate de que siguen reflejando lo que ocurre hoy en día en tus instalaciones.
Presta especial atención a tus activos críticos, a los equipos que han dado lugar a hallazgos recurrentes y a cualquier cosa que se haya añadido o modificado en los últimos meses. Si algo ya no tiene sentido, aún tienes tiempo de sobra para hacer un ajuste.
A veces basta con echar un vistazo rápido para darte cuenta de algo que se te ha pasado por alto sin que te dieras cuenta.
¿Y qué pasa con los resultados que aún tienes en tu lista?
Siempre parece que hay unos cuantos.
Quizá querías volver atrás para revisar un cojinete, comprobar una reparación o echar otro vistazo a un problema que en ese momento no era urgente. Es fácil dejar esos asuntos para más adelante cuando surgen tareas más urgentes.
No hace falta resolverlo todo de inmediato, claro. Puede que algunos activos solo necesiten un seguimiento continuo, mientras que otros pueden esperar a una parada programada o necesitan otra inspección antes de que decidas qué hacer a continuación. Lo importante es saber en qué punto están esos hallazgos y asegurarte de que los que realmente importan no se pierdan entre el ajetreo.
En el caso de las reparaciones que ya se hayan completado, recuerda volver a comprobar el trabajo. Comparar el activo en condiciones de funcionamiento similares puede ayudarte a confirmar que la reparación ha solucionado realmente el problema que detectaste en un principio.
Empieza a pensar en lo que viene después
Esta época del año es ideal para empezar a pensar en hacia dónde se dirige tu programa.
Mientras revisas tu equipo, tus rutas y tus resultados, puede que detectes oportunidades que te interese explorar. Quizá haya otra aplicación de ultrasonidos que te gustaría añadir, tu equipo podría beneficiarse de formación adicional o quieras tener más visibilidad sobre los activos críticos entre rondas de inspección. También puede que te des cuenta de que parte del equipo en el que has confiado durante años está listo para una actualización.
No hace falta que tengas todas las respuestas ahora mismo, pero empezar estas conversaciones con antelación te da más tiempo para valorar tus opciones y decidir qué es lo más adecuado para tu centro.
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Aprovecha al máximo el tiempo que tienes
Todavía quedan cuatro meses para que acabe el año, y ahí está la clave.
Todavía estás a tiempo de ocuparte de esas cosas que es fácil dejar para más adelante cuando tienes la agenda a rebosar. Entrega a cambio un instrumento que ya no uses, apúntate una calibración en el calendario, actualiza una ruta de inspección, revisa un fallo pendiente o, simplemente, empieza a pensar en cómo te gustaría que fuera tu programa en el futuro.
No hace falta que te lo hagas todo de golpe. Unas cuantas medidas inteligentes este otoño pueden hacerte la vida un poco más fácil en los próximos meses y darte ventaja cuando llegue el año nuevo.
